Envia'ns un e-mail

Català English Français Español

inicio  |  contáctanos  |  mapa   

ARTROSIS DE LA CADERA
PRÓTESIS TOTAL DE CADERA














     
 

MANUAL DE INFORMACIÓN AL PACIENTE

 

Dr. Marc Cots Pons

Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología
Unidad de Implantologia
Hospital General de Catalunya

 
     
 
  1. ¿Qué es una prótesis total de cadera?
  2. ¿Qué es una articulación?
  3. ¿Porqué es necesaria una prótesis total de cadera?
  4. ¿Cómo se coloca una prótesis total de cadera?
  5. ¿Qué es una prótesis de cadera de superficie (hip resurfacing)?
  6. ¿Qué es la Cirugía Minimamente Invasiva de cadera (MIS)?
  7. ¿Cuál es el período de recuperación tras una prótesis total de cadera?
  8. ¿Cuáles son los beneficios de una prótesis total de cadera?
  9. ¿Cuáles son los riesgos de una prótesis total de cadera?
  10. ¿Cuáles son las posibles complicaciones?
  11. ¿La prótesis total de cadera es definitiva?
  12. ESTUDIO PREOPERATORIO
 

   

 

¿Qué es una prótesis total de cadera?  
     
 

La prótesis total de cadera es uno de los mayores adelantos de la cirugía ortopédica de este siglo. El pionero en su diseño y su utilización fue Sir John Charnley, un cirujano ortopédico que, con la colaboración de un equipo de ingenieros, desarrolló la técnica y los materiales utilizados en la prótesis total de cadera. Esta técnica supone la sustitución de una articulación artrósica o lesionada por una articulación artificial denominada prótesis.

 
 



 

 

   
  ¿Qué es una articulación?  
     

Es una estructura del organismo donde encajan dos huesos. En el caso de la cadera son el hueso del muslo que se denomina fémur, cuyo extremo superior es una esfera, con una cavidad situada en la pelvis que se denomina acetábulo (fig. 1). Los extremos de los huesos que forman una articulación están recubiertos por un material liso y brillante denominado cartílago articular. Este material amortigua las fuerzas que actúan sobre el hueso subyacente y permite que la articulación se mueva fácilmente y sin dolor. La articulación se halla rodeada por una cápsula recubierta en su interior por una fina membrana denominada sinovial. La membrana sinovial produce un lubricante (el líquido sinovial) que ayuda a disminuir la fricción y el desgaste de la articulación. Envolviendo la articulación hallamos los músculos y tendones que también ayudan a mantener su estabilidad y permiten su movimiento.

 
Fig. 1
Articulación de la cadera



 

 
   
  ¿Porqué es necesaria una prótesis total de cadera?  
     


La razón más frecuente para colocar una prótesis total de cadera es la de eliminar el dolor y la incapacidad que causa una destrucción severa de la articulación. La artrosis, proceso en que se produce el desgaste del cartílago articular, es la indicación más frecuente para la colocación de una prótesis total de cadera (Fig. 2). La articulación también puede resultar dañada por otros procesos como fracturas, la artritis reumatoidea, etc. En la artritis reumatoidea, la membrana sinovial produce unas sustancias químicas que atacan la superficie articular y destruyen el cartílago articular.

Debido al dolor y a la rigidez, el paciente evita la utilización de la articulación. Los músculos que rodean la articulación se debilitan y esto contribuye a dificultar la movilidad de la cadera. Cuando la destrucción articular es importante, una prótesis total de cadera puede permitir al paciente volver a desempeñar sus actividades diarias.

El diagnóstico de la artrosis o la artritis reumatoidea incluye anotar los síntomas del paciente, realizar una exploración física, pruebas de laboratorio y radiografías que muestran la extensión de la destrucción articular.

Una vez hecho el diagnóstico, puede considerarse la posibilidad de colocar una prótesis siempre después de que el tratamiento no quirúrgico u otras alternativas quirúrgicas hayan fallado sin conseguir eliminar el dolor y la incapacidad.

 
Fig. 2:
Destrucción de la articulación de la cadera en la artrosis avanzada.



 

 
   
  ¿Cómo se coloca una prótesis total de cadera?  
     

Fig. 3:
Cótilo protésico.

Es una técnica quirúrgica. Con el paciente bajo anestesia el cirujano sustituye la articulación dañada por unos componentes realizados en materiales artificiales. El extremo superior del fémur, que es como una esfera, es sustituido por una esfera metálica o de cerámica unida a un vástago, habitualmente de titanio, que se inserta dentro del hueso. En la cavidad esférica de la pelvis, que está dañada, se inserta una cúpula de metal o de un material plástico (polietileno) denominada cótilo (Fig. 3).

Los materiales utilizados en las prótesis totales están diseñados para permitir una movilidad similar a la de la articulación normal. Los componentes suelen estar formados por un elemento metálico que encaja exactamente en un elemento de plástico. Se utilizan diversos metales, acero inoxidable, aleaciones de cobalto y cromo, o titanio. El plástico es polietileno de alta densidad que es duradero y resistente al desgaste. La fijación de los elementos de la prótesis al hueso puede realizarse directamente o mediante la utilización de un cemento.

Habitualmente colocamos prótesis totales de cadera de Titanio, con un recubrimiento de Hidroxiapatita (Fig. 4). La hidroxiapatita forma parte de la composición de los huesos lo que permite un anclaje biológico, firme y duradero, de la prótesis con el hueso. No obstante en determinadas circunstancias, cuando la calidad del hueso no lo permite, recurrimos a la utilización de prótesis cementadas.

Fig. 4:
Vástago femoral con hidroxiapatita.

     
 

Fig. 5:
Radiología antes y después de una intervención de prótesis total de cadera.

 
     
 

Buscando una mayor duración de las prótesis de cadera, sobre todo cuando se indican en pacientes jóvenes, se han desarrollado nuevos materiales más resistentes al desgaste. También se ha ido modificando el tamaño de la cabeza de la prótesis, ya que a mayor tamaño de esta, hay menor desgaste y baja el riesgo de luxación.

Con el tiempo se ha visto que el polietileno se desgasta y tiende a producir partículas lo que produce finalmente un aflojamiento de la prótesis. En lugar del polietileno se utiliza cerámica, que es altamente resistente y de gran dureza.

El tipo de prótesis a utilizar va a depender de la edad y de las condiciones generales del paciente.

 
     
 



 

 
   
  ¿Qué es una prótesis de cadera de superficie (hip resurfacing)?  
     

Fig. 6:
Prótesis de cadera de superficie Metal-Metal.

 

Las prótesis de superficie son un procedimiento relativamente nuevo y no existen resultados clínicos a largo plazo. Se trata de una alternativa para pacientes jóvenes (50 años o menos), muy activos y con buena calidad ósea, a los que se tenga que implantar una prótesis de cadera.

Las prótesis de superficie están diseñadas para conseguir una supervivencia larga y que requieran un recambio protésico más tardío que el de la prótesis convencional.

Son el resultado del estudio de nuevos materiales de fricción como el Metal-Metal (Fig. 6), en los cuales no se usa polietileno. Los dos componentes son metálicos, lo que permite utilizar cabezas mucho más grandes, disminuyendo el desgaste y el riesgo de luxación. El metal se autopule con lo cual la fricción es mucho más suave y atrae agua con lo que se autolúbrica. Estas cualidades hacen que las prótesis de este material sean más resistentes al desgaste.

Además, con este tipo de prótesis se conserva mucha mas cantidad de hueso del paciente ya que no es necesario quitar el cuello y la cabeza del fémur.

El resultado final es una cadera anatómica y biomecánicamente mas parecida a la articulación del paciente y con una mejor estabilidad, flexibilidad y arco de movimiento. El riesgo de luxación es mínimo. Se alcanza un nivel de actividad alto, mayor que con la artroplastia convencional (Fig. 7).

Esta prótesis, a día de hoy, tiene unas indicaciones muy concretas. Nosotros las implantamos siguiendo unos criterios muy estrictos y siempre en pacientes jóvenes.

Fig. 7:
Radiología después de una intervención de prótesis total de cadera de superficie (hip resurfacing).

     
 



 

 
   
  ¿Qué es la Cirugía Minimamente Invasiva de cadera (MIS)?  
     
 

Gracias a un instrumental especial y a un nuevo abordaje quirúrgico, es posible colocar la prótesis a través de una incisión mucho más pequeña. Esto permite un menor sangrado, un menor daño de los tejidos blandos y de los músculos y una recuperación más rápida.

Esta técnica quirúrgica no puede realizarse a todos los pacientes.

 
     
 



 

 
   
  ¿Cuál es el período de recuperación tras una prótesis total de cadera?  
     
 

Varía, dependiendo del paciente. En general, se le anima para que utilice la articulación poco después de la intervención. El paciente puede colocarse de pie y deambular en pocos días. Un fisioterapeuta puede instruirle en la utilización de muletas.

 
     
 



 

 
   
  ¿Cuáles son los beneficios de una prótesis total de cadera?  
     
 

El mayor beneficio es la desaparición del dolor. Algunos pacientes notan alguna molestia en la articulación operada tras la intervención. Estas molestias son debidas a la cirugía y a que los músculos que rodean la articulación están debilitados por la inactividad. Estas molestias pueden prolongarse durante algunas semanas. La fuerza muscular suele recuperarse cuando el dolor desaparece.

La movilidad de la articulación suele mejorar. El grado de recuperación depende de lo rígida que estuviera la articulación antes de la intervención.

Las actividades de la vida cotidiana deben poder realizarse sin limitaciones: caminar, vestirse, conducir un vehículo….

Dependiendo de la edad del paciente, practicar algunos deportes también debería ser posible. (Caminar, golf, bicicleta, natación)

 
     
 



 

 
   
  ¿Cuáles son los riesgos de una prótesis total de cadera?  
     
 

Existen riesgos como en cualquier procedimiento quirúrgico. El paciente que está considerando la intervención debe explicar al cirujano cualquier problema médico que pueda complicar la cirugía. Para determinar el riesgo quirúrgico, con la máxima exactitud y prevenir posibles complicaciones, se practica una analítica sanguínea, una radiografía de tórax y un electrocardiograma. Estas pruebas son evaluadas por un anestesista. El anestesista le informará de los riesgos de la anestesia y del tipo de anestesia que se le practicará.

La colocación de una prótesis total de cadera implica la pérdida de una cierta cantidad de sangre, que puede producirse durante el acto operatorio o en las siguientes horas a través de los drenajes que se colocan para evitar la formación de hematomas. La mencionada pérdida de sangre hace necesaria, en algunas ocasiones, la realización de una transfusión sanguínea.

 
     
 



 

 
   
  ¿Cuáles son las posibles complicaciones?  
     
 

La mayor complicación potencial de una prótesis total de cadera es la infección. Puede ocurrir justo en la zona de la herida o en profundidad alrededor de la prótesis. Puede ocurrir durante la estancia hospitalaria o una vez el paciente se halla en su casa. Puede ocurrir incluso años después de la intervención. La infección superficial de la herida se trata con antibióticos. La infección profunda, además del tratamiento antibiótico, requiere en ocasiones tratamiento quirúrgico para eliminar el foco de infección, pudiendo ser necesario la retirada de la prótesis.

Puede producirse una infección por diseminación de una infección en otra localización del organismo.

Para prevenir este tipo de infecciones, las personas portadoras de prótesis total deben tomar antibióticos antes de ser sometidos a una limpieza dental así como otros tipos de cirugía. Si se produce una infección debe ser tratada con antibióticos.

Otras complicaciones relacionadas directamente con la implantación de la prótesis son:

  • Aflojamiento. Es el problema mecánico más frecuente tras la implantación de una prótesis. Produce dolor y, si el aflojamiento es importante, puede ser necesario sustituir la prótesis por otra.

  • Luxación. Esta complicación suele producirse poco después de la intervención. En la mayoría de los casos el cirujano puede colocar la prótesis en su sitio manualmente. Raramente se requiere otra intervención. Tras una luxación suele colocarse una férula, durante algunas semanas, con la finalidad de mantener la articulación estable.

  • Desgaste. Suele producirse lentamente. Puede contribuir al aflojamiento pero raramente es necesario intervenir a causa del desgaste solo.

  • Rotura. La rotura del implante es muy rara. Si ocurre es necesaria una segunda intervención.

  • Lesión nerviosa. Raramente se lesionan los nervios próximos a la articulación intervenida. Esto ocurre en los casos en los que el cirujano debe corregir una articulación muy deformada para colocar la prótesis. Con el tiempo se suele recuperar la función nerviosa.

 
     
 



 

 
   
  ¿La prótesis total de cadera es definitiva?  
     
 

La mayoría de personas ancianas pueden esperar que la prótesis no deba ser recambiada durante el resto de su vida. Les proporcionará años sin dolor, cosa que de otro modo no podemos conseguir. Sin embargo los jóvenes, más activos, probablemente deberán ser sometidos a una segunda intervención para cambiar la prótesis. El material y las técnicas quirúrgicas mejoran rápidamente gracias a los cirujanos ortopédicos que trabajan con ingenieros y otros científicos. El futuro es prometedor para aquellos que escogen colocarse una prótesis total de cadera.

 
     
 



 

 
   
  ESTUDIO PREOPERATORIO  
     
 

Una vez aceptada la indicación de la intervención quirúrgica de prótesis total de cadera, su cirujano le realizará un estudio preoperatorio. Dicho estudio comprende la realización de: un análisis de sangre, un electrocardiograma y una radiografía del tórax.

Los resultados de estas pruebas serán evaluados de forma ambulatoria por el anestesista, quien le informará del tipo de anestesia que se le aplicará así como los posibles riesgos de la misma.

En algunas ocasiones será necesaria la valoración preoperatoria por otros especialistas (endocrinólogo, cardiólogo, hematólogo, etc.), así como la realización de otras pruebas diagnósticas, con el fin de reducir los posibles riesgos de la intervención quirúrgica.

Tras ser informado de la intervención que se le realizará, así como de las posibles complicaciones su cirujano le solicitará la firma de dos documentos:

1- Hoja de Autorización de exploración o tratamiento(anexo 1). Por la cual autoriza a su cirujano a llevar a cabo los procedimientos que en ella se indican.

2- Hoja de Autorización de transfusión sanguínea (anexo 2). Por la cual autoriza a su cirujano a que en caso estrictamente necesario le realice una transfusión sanguínea.

Habitualmente ingresará en el Hospital por lo menos un día antes de la operación.

Se le aplicarán unas inyecciones de heparina en el abdomen para prevenir el riesgo de trombosis venosa y se le administrarán antibióticos para prevenir el riesgo de infección.